185 días leyendo

¿Tu escuela es una de las que reducirán su calendario? Entonces es seguro que ya cuentan con un plan de trabajo para el tiempo que se añadirá a la jornada diaria, ahora es necesario concretarlo y preparar las clases bajo este nuevo esquema. Aquí te dejamos algunas ideas para aprovechar el cambio a favor de la lectura.

Jornadas extendidas

Desde hace algunos años, México busca avanzar hacia escuelas con jornadas más amplias. En 2015, ya operaban con éxito 24 250 escuelas bajo la modalidad de Tiempo Completo. Ahora la SEP presenta una nueva posibilidad de ampliar el horario sin incorporarse a este programa: la flexibilización del calendario escolar, que entra en vigor este ciclo escolar 2016–2017.

¿Tu escuela es una de las que reducirá sus días de clase?

A estas alturas, ya cada escuela debe haber decidido y recibido confirmación sobre si seguirán operando con el ya conocido calendario de 200 días o cambiarán al nuevo de 185.

No es la primera vez que se habla de un calendario con menos días. Desde hace algunos ciclos escolares, el estado de Sonora trabaja con un calendario reducido debido al clima extremoso de la región, el cual dificulta el trabajo en las semanas en que hace demasiado calor o frío, o genera elevados costos de aire acondicionado o calefacción. Pensando en éstas y otras situaciones que puedan obstaculizar el aprendizaje en temporadas determinadas, se ha abierto la posibilidad de un calendario reducido para otras escuelas del país que cumplan con algunas condiciones.

Sin embargo, la reducción de días de clase no conlleva una disminución de horas de estudio, sino una reubicación de las mismas: las horas de clase correspondientes a los 15 días suprimidos se deben restituir a lo largo de los 185 días del calendario. Por lo tanto, el cambio implica una ampliación de la jornada escolar y la consecuente reorganización del plan de trabajo y los tiempos de clase diarios.

¿Y qué hago con el tiempo extra?

El tiempo extra abre la posibilidad de ofrecer actividades de aprendizaje diferentes a la enseñanza tradicional, en línea con las propuestas del nuevo Modelo Educativo, y qué mejor que aprovecharlas para fomentar las habilidades lectoras.

Clubes de intereses comunes

Dentro de esas actividades diferentes una posibilidad es implementar áreas de intereses comunes, a la manera de los clubes de las escuelas estadounidenses. En esta modalidad, los alumnos son los actores principales. Si bien el profesor debe estar al pendiente para supervisar y asesorar, no tiene la labor de enseñar. Más bien se trata de que los mismos integrantes compartan sus gustos, conocimientos y habilidades.

En este rubro, además de la opción obvia de los círculos de lectura, también se puede pensar en otros temas que de manera directa o indirecta fortalecen las habilidades lectoras.

  • Círculo de lectura. Los miembros pueden leer todos el mismo libro y luego compartir sus impresiones o elegir diferentes y luego presentarlos a los compañeros.
  • Club de lectura en voz alta. Este club representa además una excelente opción para relacionar a los niños y jóvenes con su comunidad. El club puede reunirse en la escuela para practicar y después pueden acudir a un orfanato, un asilo o un hospital a leer en voz alta para personas a las que les sirva como terapia.
  • Club de teatro. El teatro surge de los libros y por lo tanto es una actividad relacionada con la lectura. En este club los estudiantes pueden poner en escena alguna lectura que hayan revisado. Aquí se da cabida a muchos gustos pues los estudiantes pueden montar una obra normal o un musical o teatro guiñol, etcétera. Llevar un cuento o novela al teatro implica resumir y adaptar la historia, analizar los personajes para poder caracterizar a los actores y los lugares para elaborar la escenografía, entender las emociones para ejecutar un buen papel, entre otras actividades de comprensión lectora.
  • Club de biblioteconomía. Algunos niños o jóvenes pueden estar interesados en ayudar a organizar y mantener la biblioteca de aula o escolar.

Talleres

En contraste con los clubes, en el taller sí debe haber un instructor que lo imparta y que demuestre y corrija las técnicas necesarias. A continuación te presentamos algunas ideas para estos espacios; al leerlas, seguramente pensarás en muchas más.

  • Taller de escritura creativa. Para conectar la escritura con las habilidades lectoras puedes iniciar el taller pidiendo a los alumnos que lean algún cuento o novela corta que tú hayas seleccionado (los de la colección A la luna remando son ideales) y trabajen en escribir un final diferente. Para esto será necesario que primero lean cuidadosamente la obra elegida y conozcan a fondo a los personajes, los lugares, la historia y hasta el estilo del autor, de manera que después sean capaces de escribir un final que concuerde con el resto del libro.
  • Taller de manufactura libros. A pesar de que actualmente se lee casi siempre en una pantalla, aún es posible inculcar el gusto por la lectura a través de los libros, aquéllos de papel y tinta. A los estudiantes que les gustan las artes plásticas seguramente les interesará aprender técnicas de encuadernación y caligrafía. Para relacionarlo con la comprensión lectora los puedes retar a elaborar diseños que reflejen el contenido de la lectura.
  • Taller de ilustración de libros. Un buen ilustrador de libros necesita conocer bien la lectura, por eso este taller también se relaciona con la comprensión lectora. Los alumnos pueden aprender a plasmar en el dibujo no sólo las características físicas de los lugares y los personajes, sino también las emociones y los sucesos.

Algunos clubes se pueden convertir en talleres y viceversa, dependiendo del enfoque que se les dé.

Apoyo externo

Para elegir las actividades a ofrecer, hay que tomar en cuenta tanto los intereses y las habilidades de los alumnos como los de los maestros, de manera que el mismo personal pueda coordinar los clubes o impartir los talleres. Sin embargo, en ocasiones se puede recurrir a personal externo. Por ejemplo, sería ideal si se pudiera invitar a algún escritor a presentar su libro en la escuela.

Por supuesto no podemos dejar fuera la opción de acudir en grupo a una biblioteca, algunas ofrecen visitas guiadas que enriquecen mucho la experiencia. Puedes optar por bibliotecas orientadas al usuario o por aquéllas de colecciones exclusivas que si bien usualmente no se pueden tocar, son dignas de visitarse y tienen ejemplares históricos que se pueden ver en vitrinas (por ejemplo las bibliotecas de archivo histórico).

Para cerrar, a continuación tienes una lista de sitios que te pueden ser de utilidad.

  • Biblioteca Vasconcelos: http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx/servicios/apoyo‐escuelas/
  • Biblioteca de México: http://www.bibliotecademexico.gob.mx/info_detalle_BM.php?id=35&area=SB
  • Club de lectura virtual  http://dgb.conaculta.gob.mx/phpBB3/viewforum.php?f=13&sid=47564e3daeb2e58f47d5d2d494cce4d9
  • Coordinación Nacional de Literatura:  http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/index.php?option=com_content&view=section&id=13&Itemid=62
  • Archivo General de la Nación: http://www.agn.gob.mx/menuprincipal/serviciospublico/servicios/visitas.html#
  • Alas y raíces: http://www.alasyraices.gob.mx/inicio.php
  • Red Nacional de bibliotecas: http://www.rednacionaldebibliotecas.gob.mx/info_detalleRed.php?id=58#.V6uW9RK8q0g
  • Biblioteca Central Estatal de Guanajuato: http://bibliotecas.guanajuato.gob.mx/escolares.php
  • Observatorio de la lectura: https://observatorio.librosmexico.mx/

Así que ya lo sabes, si tu escuela es una de las que ampliarán su jornada el siguiente ciclo escolar, te recomendamos que aceptes la oportunidad y que aproveches al máximo ese tiempo extra para la lectura.

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